Archivo de la etiqueta: relatos

Capítulo 5 – Reset 2111

Capítulo 5

– ¿Podría hablar con Alejandra Benavides, por favor?

-Alejandra no está en las oficinas, aún tardará en llegar. ¿Quién le digo que llamó?

-Soy María Andújar, la madre de Laura Martín. ¿Podría transferirle mi llamada a su auricular? Es importante.

-Lo lamento, pero no puedo pasarle todas las llamadas que le llegan. Su trabajo está en la calle y es por eso por lo que tiene una secretaria. Dígame lo que desea y con mucho gusto se lo comunicaré en cuanto llegue.

-Dígale que lo he encontrado. Tengo el diario de papel.

En cuanto la secretaria escuchó estas palabras supo que esa sí era una llamada que debía ser transferida al auricular.

Alejandra dejó todo lo que estaba haciendo y fue en ese mismo momento a casa de Laura Martín. Estaba segura de que su diario iba a ser la clave para desbloquear la investigación.

Nunca estuvo completamente segura de que aparecería, pero para estar preparada si llegaba el momento, había solicitado que Recuerda liderara el caso, algo a lo que no encontró oposición alguna por parte de las autoridades y cuerpos de seguridad. Había pedido además una orden con la que poder retener el diario como prueba. Laura no podía negarse a entregarlo ni podía tomar acciones legales para recuperarlo.

La madre se lo entregó con una mezcla de alivio y vergüenza. Se sentía aliviada porque por fin percibía que realmente estaba contribuyendo con la causa de Recuerda, pero se sentía avergonzada por exponer la intimidad de su hija. No había sido capaz de leer nada, aun así, sabía que era lo que tanto se había esperado. Si su hija, la primera persona reseteada del mundo, se había molestado en aprender a escribir a mano y tenía un diario escondido significaba que era algo importante.

Laura había dejado de hablarla. Cuando toda la información del diario saliese a la luz iba a ser de nuevo interrogada durante semanas… Pero esta vez no como víctima.

“Hoy el Pacote no ha venido. Dice que va a estar una temporada sin moverse por Malasaña, hay mucha vigilancia. El Reset se está poniendo muy de moda en Madrid y las zonas de garitos están fichadas. Va a pedirle colaboración a Lady Cara, dice que Veronova no es tan influencer, que quiere llegar a todo el mundo y la Cara tiene canales hispanos y en inglés y muchos más seguidores. Necesitará mucha pasta, porque esa tía es cara, cómo no…”

“Esta noche voy a resetearme otra vez, me estoy haciendo mayor, lo noto, no puedo dejar de sentirlo. Llevo días sin escribir así que ahí van las movidas que tengo que saber:

Honorio se casó el 12 de marzo, estuve en la boda y Manuel intentó liarse conmigo. Le pegué. Se lo conté al Pacote y no quiso venir a buscarme. Creo que ha vuelto a ver a la zorra vieja esa de la que se estuvo aprovechando…”

“Hoy estuvieron dos de Recuerda en casa haciendo preguntas…”

Anuncios

Capítulo 4 – Reset 2111

Capítulo 4

Antes de Reset Marcela trabajaba en Psicotekfar una compañía privada que se dedicaba a investigar y comercializar los más innovadores tratamientos para la depresión y la angustia existencial. Empezó a trabajar durante el doctorado, mientras preparaba su tesis sobre el impacto psicológico del fracaso de la regeneración celular en los sujetos del ensayo clínico. Todos los voluntarios que se habían alistado para ser los primeros milagros humanos que rejuvenecerían en lugar de envejecer lo habían hecho convencidos de que el estudio sería un éxito. Los ensayos en ratones y en órganos humanos clonados habían salido bien, de modo que nadie podía aventurar que la aplicación del tratamiento iba a resultar un desastre en las personas. Las primeras semanas, todos los sujetos sin excepción manifestaron un rejuvenecimiento celular evidente y sin efectos secundarios, pero al llegar a la quinta o sexta semana se generó en todos ellos un efecto rebote que los llevó a envejecer a un ritmo muy superior al normal. Más de la mitad de los participantes en el estudio falleció a los pocos años a causa de enfermedades tradicionalmente asociadas a la vejez. Ninguno de ellos tenía más de treinta y cinco años. El ensayo fue inmediatamente clausurado y se prohibió la investigación sobre la regeneración celular. Las esperanzas enteras de la práctica totalidad del globo estaban puestas en ese tratamiento experimental y toda la bonanza que traería; el golpe fue muy duro. Tal vez en otro momento, en otro lugar, la sociedad podría haber aprendido algo de aquel revés que acababa de sufrir, pero no fue así. Lejos de revertirse el culto exacerbado a la juventud, este se magnificó, dejando tras de sí una legión de mayores derrotados, jóvenes deprimidos y niños angustiados. La sociedad más enferma de toda la historia de la Tierra.

Siendo la más reputada especialista en depresión causada por la imposibilidad de rejuvenecimiento celular en un mundo globalmente deprimido, a Marcela Salazar le iba muy bien en su vida profesional. No se podía decir lo mismo con respecto a su vida personal. Se casó demasiado joven con un hombre que dejó de amarla demasiado pronto. Tuvieron hijos con la vana esperanza de arreglar el matrimonio y sí, lograron crear una familia a todos los efectos funcional, pero Marcela jamás se sintió feliz fuera de su lugar de trabajo. Vivía por y para Psicotekfar y el estudio de la depresión y la angustia existencial. La de los demás, no la suya propia.

Cuando todo estalló con la llegada de Reset y su familia fue una afectada más como tantas otras, pudo darse cuenta de que ella era también una víctima de la sociedad enferma, nadie estaba a salvo. Ver el mundo desde el otro lado a nivel personal le hizo ver su trabajo desde el otro lado a nivel profesional. En enero de 2112 renunció a su puesto en Psicotekfar y se unió a Recuerda. Había decidido dejar de luchar contra las consecuencias para empezar a combatir las causas.

Capítulo 3 – Reset 2111

Capítulo 3

El departamento de estudio social de Recuerda estaba formado por filósofos, historiadores y psicólogos. Su tarea empezó siendo la de determinar y analizar los factores humanos y sociales que habían abocado a los jóvenes al consumo masivo de Reset. Solo con el conocimiento se puede ir a la guerra con alguna posibilidad de ganarla.

Por primera vez en muchos siglos la labor de humanistas y científicos sociales estaba más valorada que la de los profesionales de la tecnología. Ellos eran los que tenían más posibilidades de comprender qué había ocurrido y así poder poner freno e incluso revertir el caos, de modo que su misión terminó siendo la de salvar el mundo.

La clave para los importantes descubrimientos realizados por el equipo de estudio social la había proporcionado Nicaragua. El país tropical era el único del globo que había resistido a la invasión de Reset, no habiendo en él ni un solo caso registrado. Marcela se encontraba en Nueva Managua para ofrecer una entrevista en la televisión nacional que iba a ser retransmitida en directo a nivel mundial. Todo el mundo quería ahora saber de Nicaragua, país durante años olvidado, cuando no criticado, por quedarse atrás en la carrera hacia el progreso a cualquier precio.

-Tenemos hoy con nosotros a una invitada muy especial. Se trata de Marcela Salazar, portavoz de Recuerda, asociación que como todos ustedes saben lidera la lucha contra Reset, la plaga del siglo XXII a la que de momento nuestro amado país es inmune. Analizaremos con ella qué hace de Nicaragua una zona de resistencia y entenderemos mejor qué ha llevado al mundo a la actual situación de caos y desorientación. Quédense con nosotros.

Buenos días, señora Salazar, bienvenida.

-Buenos días. Encantada de estar aquí.

-Los ojos de todo el mundo están puestos hoy en nosotros, un mundo perfectamente informado sobre lo que está ocurriendo así que no me andaré con preliminares. ¿Por qué nosotros? ¿Por qué determina Recuerda que Nicaragua es la clave para comprender lo que está pasando?

-Su país ha sido siempre muy duramente criticado a nivel planetario por haberse mantenido al margen de la globalización feroz. Yo misma he de reconocer que llegué a aplicar a su gobierno el adjetivo de fascista. Si bien no apruebo muchos de los métodos de su anterior presidente, he de reconocer que su proteccionismo ha evitado la entrada de Reset, y lo que es más importante, la mentalidad que ha llevado a su consumo, en el país.

-¿Y cómo ha sido eso?

-Hoy sabemos que el mundo entero ha estado tremendamente equivocado durante demasiado tiempo. El primer hecho determinante ha sido el culto extremo a la juventud. Hace quince años se reconoció finalmente el fracaso de los intentos de regeneración celular y de invertir el paso de tiempo en humanos. Eso fue un golpe muy duro para la sociedad. Con esa esperanza truncada al cabo de los años surgió la corriente, o pseudoreligión para algunos, del Pensamiento, que como usted bien sabe pero probablemente muchos de nuestros espectadores no, el anterior presidente de Nicaragua prohibió. Pensamiento está basado en pseudociencia y espiritualidad barata, y difunde la creencia de que lo que pensamos puede modificar nuestro cuerpo a nivel físico. Pensamiento se erigió como la alternativa a la tecnología prometiendo hacer todo aquello en lo que esta había fallado. Cuando apareció Reset no pudo tener mejor acogida; Pensamiento lo definió como un “facilitador”. Gracias a Reset no tenías que hacer el esfuerzo de pensar que eras más joven, porque al olvidar tus últimos años, realmente a nivel mental eres más joven. Se dice que es un catalizador para el rejuvenecimiento corporal, y nuestros jóvenes realmente lo creen. Han aparecido estudios de dudosa procedencia que apoyan esta teoría, y la información, que ya nadie contrasta, circula masivamente a nivel global siendo consumida con nulo espíritu crítico. Aquí es donde entra en juego la figura del influencer, determinante también, difundiendo ideas nihilistas entre nuestros jóvenes y propiciando la aparición de los peligrosos retos virales en los que Reset es el protagonista. Jóvenes perdidos se convencen de que rejuvenecer su pensamiento les devolverá la juventud que día a día se escapa, y si acaso no funciona, olvidar será una buena alternativa al suicidio.

Nicaragua había prohibido muchos años antes la figura del influencer, acción por la que fue muy criticada. Hoy, aunque muchos seguimos pensando que una prohibición de ese tipo es un atentado contra la libertad, tenemos que reconocer que ha sido la salvaguarda de la sociedad nicaragüense.

En el resto del mundo las personas viven en uno de estos dos estados: cuando son adolescentes viven en permanente estado de ansiedad preocupados por crecer, por esa pérdida de estatus que sufrirán cuando ya no sean jóvenes; cuando son adultos viven con depresión por la pérdida que ya llegó y la añoranza de un pasado que tampoco han disfrutado por culpa de la ansiedad.

El mundo está mortalmente enfermo. Nosotros lo hemos matado.

Capítulo 2 – Reset 2111

Capítulo 2

-No servirá para nada hablar otra vez con esa familia, Alejandra. Ya lo hizo la policía en su día, ya lo hizo la prensa, lo hizo la universidad… La chica no recuerda nada, por lo que no hay nada que sacar de ahí. Pero oye, que si te quedas más tranquila haciéndolo vamos…

-Exacto, hablaron con ellos en su día, pero han pasado casi dos años; ahora se sabe qué es Reset y además estamos nosotros. Puede que hoy le den importancia a algo a lo que no se la dieron entonces, quizá ahora con toda la información la cosa cambia. Hay que intentarlo. Me quedo más tranquila sabiendo que he intentado todo lo que se podía intentar.

Esteban y Alejandra encabezaban el equipo de investigación de campo de Recuerda. Se habían propuesto firmemente lograr el éxito ahí donde todos los organismos habían fallado: dar con el origen de Reset.

Laura Martín era la primera chica que había tomado la droga de la que se tenía constancia. Lo hizo en 2111 y sus últimos recuerdos eran de 2108, por lo que no podía aportar mucha información. Tanto ella como su familia habían declarado para distintos organismos en numerosas ocasiones cuando empezó todo, pero no había servido prácticamente para nada. De todos modos, Recuerda había decidido intentarlo una vez más.

La madre de Laura era una mujer de trato fácil. Nunca había negado ninguna entrevista, ni a la policía, ni al equipo de investigación de la Universidad del Norte, ni tampoco a la prensa. Su sentimiento de culpa le hacía querer ayudar en todo lo posible. Sentía que había sido una madre negligente y de algún modo quería resarcirse.

-Es muy probable que Laura lo tomara por error creyendo que era cualquier otro tipo de ácido, al fin y al cabo cuando lo hizo Reset acababa de llegar a la calle, pero ahora sabemos más acerca de los traumas y la frustración de los jóvenes que han estado reseteándose así que cabe la posibilidad de que lo hiciera con total conocimiento de causa. Nuestro equipo de investigación psicosocial ha determinado que 2111 fue un año clave. Cualquier dato que haya pasado por alto en sus anteriores entrevistas podría ayudarnos a completar el puzle.

-Me resulta muy frustrante no poder ser de más utilidad. He dicho todo lo que recuerdo. Le di a la policía todos los dispositivos electrónicos de Laura, lo han estudiado todo. No sé qué más puedo hacer.

Alejandra interrumpió con una pregunta.

-¿Qué más se llevó la policía además de los dispositivos?

-Nada más. Es lo único que nos requirieron.

-Quisiera ver la habitación de Laura.

Era la típica habitación de una adolescente y Laura estaba en ella, recostada en la cama viendo un catálogo de moda en su tableta.

Alejandra y Esteban se presentaron. La madre de Laura siempre estaba con la mejor predisposición para ayudar, pero ella ya estaba cansada.

-Si simplemente pudieras decirnos cuáles de tus cosas no recuerdas cómo han llegado aquí nos sería de gran ayuda. No vamos a molestarte con preguntas sobre Reset- intervino Esteban.

Laura se levantó de la cama y se dirigió al armario.

-La ropa del primer módulo. No recuerdo haberla comprado, pero bueno, mi madre sí.

Se acercó a la estantería.

-Este peluche no lo recuerdo. Dice mi padre que me lo compré en el viaje a Roma. No recuerdo haber estado allí. Los libros tampoco sé porqué los tengo.

-¿Libros?- preguntó Alejandra.

Laura les mostró libros impresos. Ya nadie los usaba, solamente coleccionistas, nostálgicos de “los buenos tiempos” y frikis que gustaban de desmarcarse con alguna excentricidad. Había una versión ilustrada de Alicia en el País de las Maravillas, un ejemplar de La Metamorfosis y un manual de caligrafía.

-¿Sabes escribir y pintar a mano?- preguntó Alejandra sorprendida.

-Sé maquillarme.

-Nunca ha tenido interés en las cosas artísticas- intervino la madre.

Nadie escribía o dibujaba a mano, solamente los artistas o estudiantes de arte, aunque había quien se entretenía intentándolo.

-El libro de caligrafía tiene algunas páginas con las esquinas dobladas y hay frases subrayadas a lápiz.

-Alejandra, ¿qué estás pensando?

-Creo que Laura escribía un diario personal no rastreable. Un diario de papel.

Capítulo 1 – Reset 2111

Capítulo 1

Para los que no me conocéis, mi nombre es Marcela Salazar, vicepresidenta y portavoz de la asociación Recuerda, psicóloga clínica especialista en inteligencia emocional y sobre todo madre de dos adolescentes enganchados al Reset, por lo que como profesional de la mente y como madre, me siento doblemente fracasada. Eso me llevó, dos meses atrás, a dejar mi puesto en la empresa en la que he trabajado los últimos diez años para dedicar todo mi esfuerzo, tanto profesional como humano, a mi familia y a esta asociación.

Reset es el mal del siglo XXII, es la plaga que está destruyendo a nuestros hijos y demoliendo nuestra sociedad. El mundo prefabricado y hedonista que hemos heredado se ha vuelto en nuestra contra porque no hemos sido capaces de devolverle la humanidad, y nuestros hijos están sufriendo las consecuencias. Hemos engendrado seres incapaces de tolerar la más mínima frustración, necesitados de atención y aprobación constante y de estímulo permanente.

La primera vez que mi hija Estela tomó Reset fue sin querer. Una compañera de clase se emborrachó en una fiesta e hizo algunas cosas estúpidas de las que se arrepintió y de las que se estuvo riendo todo el mundo en el instituto durante varios días. En la siguiente fiesta metió un par de cartones en el barril de cerveza y todos los que bebieron fueron reseteados. Mi hija no llegó a casa aquella noche porque no recordaba donde vivía. Hacía cinco años que nos habíamos mudado. Al despertar por la mañana y ver que no estaba en su cama la llamé al móvil. Lo cogió una chica que no tenía ni idea de quién era mi hija ni porqué tenía ella su teléfono. En ese momento comprendí donde tenía que buscar, así que mi marido y yo nos fuimos a Francos Rodríguez, donde vivíamos antes. Encontramos a Estela dormida en el portal.

Cinco años de esfuerzo en el instituto con el fin de obtener una buena nota media tirados por la borda. Aquella misma semana era la jornada de puertas abiertas en las universidades y mi hija, una prometedora alumna de último curso que llevaba meses estudiando todas las opciones y soñando con su futuro, estaba en aquel portal sola, desorientada y con los conocimientos y experiencias de una niña de quinto de primaria.

Mi hijo Esteban era un universitario aparentemente centrado y feliz, nada llevaba a pensar que podría caer en esta red. A veces subestimamos la madurez de los semi adultos… La primera vez que tomó Reset no fue por error, no fue para olvidar sucesos traumáticos, ni si quiera era un niño cuando lo hizo… El día de su vigésimo cumpleaños sucumbió a un reto viral. ¿Qué lleva a un estudiante de arquitectura, capitán del equipo de rugby universitario, enamorado de su novia y con una familia que le quiere a deshacerse de todo y volver a la infancia por un simple juego? No lo sé. No lo sabemos. Por eso estamos aquí, por eso existe esta asociación, por eso he dejado todo y estoy comprometida al cien por cien en la misión de descubrirlo y terminarlo.

Aplausos. Marcela Salazar se había convertido en la líder carismática y mediática que la sociedad demandaba. Desde su llegada a Recuerda, la asociación pasó en tan solo tres meses de ser una pequeña agrupación de afectados del distrito Retiro de Madrid a ser la entidad de referencia en España en la lucha contra Reset. Creció a un ritmo extraordinario desde que la droga rebasó las fronteras españolas y empezaron a aparecer casos en Francia, Italia y Holanda. El olvido a voluntad se estaba internacionalizando. A los seis meses de su llegada a la asociación el presupuesto de ésta se había multiplicado por mil trescientos quince. Reset era una plaga mundial.

Una psicosis razonable se había apoderado de la sociedad y Recuerda era el bastión de esperanza para un mundo enfermo. Los dioses del siglo XXII eran un equipo interdisciplinar de profesionales que planteaban hipótesis, analizaban miles de casos, establecían nexos, rastreaban los inicios, sacaban conclusiones, escribían artículos y daban conferencias televisadas. Marcela Salazar era el dios principal de aquel panteón.

RESET 2111

Capítulo 0

reset-2111

Como tantas otras madres, Marcela escuchaba aterrada las últimas noticias acerca de la nueva “droga” que circulaba peligrosamente cerca de sus hijos. Reset iba ganando adeptos entre los jóvenes de existencia tranquila y acomodada mientras ni la policía, ni los medios, ni el gobierno eran capaces de frenar el avance de la sustancia.

Reset se presentaba como la solución drástica al dolor existencial del siglo XXII: empezar de cero. Literalmente. Esta solución radical y permanente se dispensaba en pequeños cartoncitos impregnados de un líquido que formateaba el cerebro más o menos dependiendo de la cantidad de producto ingerido. Un quinceañero que se metía medio cartón olvidaba todo lo vivido, aprendido y sufrido durante la segunda mitad de su vida, volviendo a la inocencia que otorga una segunda oportunidad para redirigir el rumbo. El que se comía el cartón entero ponía su cerebro en estado de fábrica. Contundente.

Pero el uso más extendido de la droga era la ingesta de una ínfima porción de cartón que permitiera olvidar los acontecimientos más recientes. Uno o dos años de tortura constante en el instituto, una ruptura amorosa desgarradora, una violación en una fiesta, una decisión de la que avergonzarse toda la vida… El problema estaba en la dificultad de controlar la cantidad de producto a tomar. Reset se fabricaba y movía clandestinamente y el volumen de principio activo variaba mucho de un cartón a otro. Imposible saber hasta dónde ibas a retroceder.

Los padres sometían a los adolescentes a cuestionarios periódicos con los que comprobar que recordaban los acontecimientos de las últimas semanas, pero a medida que avanzaba el control surgían nuevas formas de burlar el examen. Se tejieron fuertes redes de colaboración interesada entre usuarios habituales de cartoncitos contra el dolor. Jóvenes incapaces de gestionar la frustración y vivir con las consecuencias de sus decisiones empezaron a resetearse cada vez con mayor asiduidad, provocando una hecatombe en la sociedad. Planes de estudios que dejaron de tener sentido en aulas llenas de cerebros vacíos; hogares en los que se mantenía a eternos infantes; retos virales que incitaban a olvidar la vida por el mero hecho de olvidar, porque renunciar a uno mismo estaba de moda. Y la juventud en masa de una sociedad desquiciada recurría a Reset para desaprenderlo todo con la esperanza de así poder comprender el mundo loco en el que vivían.

El nuevo genio

 

painting-1067686_1280

“Composiciones arriesgadas, colores embriagadores, contrastes inquietantes y sobre todo conceptos magistrales. Así es la obra de Honorio Márquez, el artista revelación de la última edición de Arte Musas”.

Así abría la crítica del mes en el último ejemplar de Arterio, la mejor revista de arte de habla hispana.

Honorio llevaba toda la mañana respondiendo Whatsapps y Tweets a destajo.

Su galerista, encrestado y almidonado, se vanagloriaba de su gran descubrimiento.

Su mujer, hasta aquel día más bien escéptica, se sentía ahora culpable por no haber sabido comprender su obra.

Su madre, orgullosa  engendradora del nuevo genio español, se pavoneaba aún más que el galerista. Él lo había descubierto, sí, pero ella le había dado su sangre y su leche.

Su hijo, pequeño bípedo endemoniado, había ralentizado con su llegada al mundo la ya de por sí lánguida carrera de su padre.

Honorio se sentía más agasajado que nunca.

Galerista:

-Ya sabía yo que este día llegaría. ¡Siempre positivo, Honorio, siempre positivo! Nunca es tarde para recibir la dulce cosecha del éxito. Tu obra actual no ha dejado indiferente a nadie. Es tan conceptual, tan madura, tan sabia… ¡Si es que pasados los 40 es cuando se tienen verdaderas cosas importantes que transmitir! Tu obra se comunica, Honorio, ¡se comunica! He estado explicándole algunas de tus obras a tu mujer, ya está aprendiendo a interpretarlas ella sola, ¿verdad, Adela?

Adela:

-Estoy impresionada con tu trabajo y sobre todo con tu perseverancia, Honorio. Perdóname por haber llegado a dudar de ti, no volverá a pasar. Voy a estar apoyándote en todo. Para empezar, estos días vamos a dedicarlos por completo a tu presentación. Ya hemos quedado con tu madre que el niño se queda con ella, para que podamos estar totalmente concentrados y disponibles. ¿Verdad, Hortensia?

Hortensia:

-¿Cuándo no ha estado tu madre para apoyarte, eh, Honorio? Tú no te preocupes por nada. Céntrate en las entrevistas, en la exposición y en todas esas cosas, que yo me llevo a Miguelito a casa y vamos a estar los dos la mar de bien, que además ya es un niño grande y dormirá él solito en el cuarto de la buhardilla. ¿Verdad que sí, Miguelito?

Miguelito:

-Papá, ¿en casa de la abuela podré seguir pintándote cuadros?